Tarea 24 de Febrero del 2010


Los Mayas
Sus origenes se remontan al siglo XVI A.C. Se extendieron por el sur de Yucatán (en México)y parte de Guatemala y Honduras. La sociedad estaba encabezada por los sacerdotes y los nobles. Los campesinos constituían la mayoría de la sociedad y vivían en el campo. También existían artesanos especializados y esclavos, generalmente prisioneros de guerra. La familia era la unidad social fundamental. La economía se basaba en la agricultura, cuyos principales cultivos eran el maíz, el algodón y el cacao, que llegó a ser utilizado como moneda. En las labores artesanas destacó el trabajo del jade, los tejidos o la cestería, y el florecimiento artesanal fue lo que permitió un próspero comercio con sus vecinos. Los mayas estaban divididos en ciudades-Estado independientes que controlaban un territorio y hablaban lenguas diferentes. Estaban confederadas en la llamada Liga de Mayapán, que logró guardar el equilibrio entre las diferentes ciudades cerca de 200 años.

Los Aztecas
Los aztecas formaron un poderoso imperio en lo que hoy es México. Se organizaban en una confederación de ciudades: Texcoco, Tlacopán y Tenochtitlán; aunque el emperador residía en esta última. El emperador azteca tenía un poder ilimitado y los estamentos más influyentes eran los sacerdotes y los guerreros, el principal apoyo del emperador. La mayor parte de la población eran artesanos, agricultores. Había esclavos que se empleaban en la agricultura, el transporte, etc.



Los Incas

Agricultura [editar]

Se estima que los incas cultivaron cerca de setenta especies vegetales, entre ellas, papas, camotes, maíz, ajíes, algodón, tomate, maní, coca y quinua. Las principales técnicas agrícolas, en cuanto a la disposición de tierras fueron:

  • Andenes o terrazas, para evitar la erosión y aprovechar las laderas y cerros.
  • Waru waru, técnica heredada de sus hermanos del altiplano, en la que se araban surcos alrededor de los cultivos y se les llenaba de agua para crear un microclima más estable que el ambiente.
  • Pozas secas que se llenaban en época de lluvias. Era muy empleado en la costa. Se les llamaba simplemente lagunas (quchakuna).

También se resalta su técnica de mejoramiento de especies, supieron la mayor influencia de la temperatura del suelo que el del aire sobre las plantas, como lo atestigua el laboratorio de Moray.

La ganadería, en cambio, fue menos favorecida. Esto se debió a la escasa fauna andina. Utilizaron llamas como bestias de carga y alpacas como fuente de alimentos y vestimenta. La vicuña fue también muy apreciada. Se crió también el cuy, hasta hoy uno de los principales potajes de la gastronomía andina
Gobierno inca

Gobierno inca

El gobierno era muy organizado y eficiente. Aunque los Inca no tenían un sistema de escritura, tenían un complejo método de cuentas y archivo llamado "quipu." El quipu era un sistema para grabar datos usando cordones con nudos. Los nudos indicaban las unidades de diez, cien, miles y diez de miles. Los cordones sueltos se sujetaban para que colgaran de un cordón más grueso (como una franja) para grabar datos como la cosecha y la capacidad de almacenamiento. Los quipus eran muy complicados y eran manejados por quipucamayocs o un contador. Para ver la diferencia entre los nudos y su significado, quipucamayocs usaban diferentes medidas y colores. Por ejemplo, un cordón amarillo significaba oro, uno blanco: plata y uno rojo: soldados.


Tarea 2 de febrero el 2010


Biografía [editar]

Nacimiento y genealogía [editar]

Estatua del Cid, en Buenos Aires, obra de Anna Hyatt Huntington, inaugurada en octubre de 1935.

Rodrigo Díaz nació a mediados del siglo XI; según distintas propuestas, entre 1041 y 1054, aunque actualmente cuenta con más partidarios una fecha que estaría situada entre 1045 y 1050.[3] [4] Su lugar de nacimiento está firmemente señalado por la tradición en Vivar del Cid, a 10 km de Burgos, aunque se carece de fuentes coetáneas a su vida que lo corroboren y la asociación de Vivar con el Cid se documenta por vez primera en el Cantar de mio Cid.[2]

Era hijo de Diego Laínez, infanzón «capitán de frontera» en las luchas entre navarros y castellanos en la línea de Ubierna (Atapuerca),[6] o de Diego Flaínez, en cuyo caso se trataría de un descendiente de una ilustre familia leonesa, los Flaínez.[7] De su madre se conoce el apellido, Rodríguez (más inseguro es su nombre, que podría ser María, Sancha o Teresa), hija de Rodrigo Álvarez de Asturias, de una de las familias nobles del condado de Castilla.[8]

Según la Historia Roderici, su abuelo por vía paterna era Laín Núñez, quien aparece como testigo en documentos expedidos por el Rey Fernando I de León y Castilla, a su vez descendiente de Laín Calvo, uno de los míticos Jueces de Castilla. Sin embargo, la genealogía de la Historia Roderici parece encaminada a buscarle parentesco con los legendarios Jueces de Castilla. Según Margarita Torre o Alberto Montaner Frutos, su abuelo sería Flaín Muñoz, un conde de León que vivió en torno al año 1000.[3] [9]

Francisco Javier Peña Pérez resume el estado de la cuestión en una monografía de 2009.[10] Todas las interpretaciones parten de la genealogía de la Historia Roderici, y el propio autor de la biografía latina da su linaje con poca convicción utilizando la expresión «El origen de Rodrigo parece ser (esse videtur)...».[11] Además los ancestros paternos que allí aparecen no están documentados en diplomas de la época, excepto su padre, Diego Laínez, de forma esporádica. Menéndez Pidal, en su monumental La España del Cid (1929), en una línea de pensamiento neotradicionalista que se basa en la veracidad intrínseca de la literatura folclórica de cantares de gesta y romances, buscó a un Cid castellano y de humildes orígenes dentro de los infanzones, lo que cuadraba con su pensamiento de que el Cantar de mio Cid contenía una esencial historicidad. El poeta del Cantar diseña a su héroe como un castellano de baja hidalguía que asciende en la escala social hasta emparentar con monarquías, en oposición constante a los arraigados intereses de la nobleza terrateniente de León. Esta tesis tradicionalista es seguida también por Gonzalo Martínez Diez, quien ve en el padre del Cid a un «capitán de frontera» de poco relieve cuando señala «La ausencia total de Diego Laínez en todos los documentos otorgados por el rey Fernando I nos confirma que el infanzón de Vivar no figuró en ningún momento entre los primeros magnates del reino».[12] Sin embargo, esta visión se conjuga mal con la calificación de la Historia Roderici, que habla de Rodrigo Díaz como «varón ilustrísimo», es decir, perteneciente a la aristocracia; en el mismo sentido se pronuncia el Carmen Campidoctoris, que lo hace «Nobiliori de genere ortus» (Descendiente del más noble linaje).[13] Por otro lado, recientes estudios han desvelado que el patrimonio que Rodrigo heredó de su padre era extenso, e incluía propiedades en numerosas localidades de la comarca, lo que solo era dado a un miembro de la alta nobleza. El apellido materno, asimismo, era de antiguo abolengo. Dado este panorama, Peña Pérez (2009) concluye:

(...) nada nos impide pensar (...) que la genealogía de Rodrigo no sea más que un artificio literario, utilizado por sus primeros cronistas, vinculados a la corte navarra, para dar brillo genealógico al que, desde mediados del siglo XII, se estaba conformando como un icono legitimador de la dinastía de Sancho Ramírez el Restaurador (...) las recientes investigaciones sobre el patrimonio material de Rodrigo y el ascendiente familiar de su madre permiten concluir que en ningún modo estamos autorizados a calificar socialmente a Rodrigo como un mero infanzón; más bien al contrario, todo apunta hacia la necesidad de proceder a una recalificación de su perfil nobiliario, en cuyas filas más encumbradas se instalaría desde niño gracias a la herencia de su padre y al apellido de su madre.
Francisco Javier Peña Pérez (2009), pág. 39.

En 1058, siendo muy joven, entró en el servicio de la corte del rey Fernando I de León y Castilla, como doncel o paje del príncipe Sancho, formando parte de su séquito. Este temprano ingreso en la cancillería real de Fernando I es otro indicio que lleva a pensar que no era el muchacho Rodrigo Díaz un humilde infanzón, aunque su estatus en la alta nobleza lo debió tener «en calidad de recién llegado», y no como perteneciente a una raigambre de larga prosapia. En definitiva, el mito del infanzón humilde del Cid parece más bien un intento de acomodar el carácter del personaje legendario del Cantar de mio Cid al Rodrigo Díaz histórico para aumentar la heroicidad del protagonista, caracterizado como un castellano viejo pero de condición baja, y por tanto, en la necesidad original de Menéndez Pidal de no vincular en modo alguno a Rodrigo Díaz con una familia de alto linaje, como lo podía ser la figura mitificada de Laín Calvo.[14]

Juventud. Al servicio de Sancho II de Castilla [editar]

Firma autógrafa de Rodrigo Díaz: Ego Ruderico en un diploma de dotación a la Catedral de Valencia.

Rodrigo Díaz, muy joven, entró al servicio del infante Sancho, futuro Sancho II de Castilla. En su séquito fue instruido tanto en el manejo de las armas como en sus primeras letras, pues está documentado que sabía leer y escribir. Existe un diploma de dotación a la Catedral de Valencia de 1098 que Rodrigo suscribe con la fórmula autógrafa «Ego Ruderico, simul cum coniuge mea, afirmo oc quod superius scriptum est» (Yo Rodrigo, junto con mi esposa, suscribo lo que está arriba escrito). Tuvo, asimismo, conocimientos legales, pues intervino a instancias regias en dos ocasiones para dirimir contenciosos jurídicos, aunque quizá en el ambiente de la corte un noble de la posición de Rodrigo Díaz pudiera estar oralmente lo suficientemente familiarizado con las disputas legales como para ser convocado en este tipo de procesos.[15]

Fue investido caballero, con toda probabilidad por Sancho II,[3] a mediados de la década de 1060; según Martínez Diez en 1066 o 1067, antes de la Guerra de los tres Sanchos.[16] Desde el acceso al trono de Castilla de Sancho II los últimos días del año 1065 hasta la muerte de Sancho en 1072, el Cid gozó del favor del rey, como magnate de su séquito, en calidad de armiger regis, cuya función en el siglo XI era similar a la de un escudero, y sus atribuciones no eran todavía las del alférez real descrito en Las Partidas en el siglo XIII. El cargo de alférez a lo largo del siglo XII iría asumiendo la responsabilidad de portar la enseña real a caballo y ser jefe de la mesnada del rey. Durante el reinado de Sancho II de Castilla, esta alferecía del armiger era encomendada a caballeros jóvenes que se iniciaban en las funciones palatinas.[17] [18]

Acompañó a Sancho en la guerra que este sostuvo contra su hermano Alfonso VI, rey de León, y con su hermano García, rey de Galicia. Los tres hermanos se disputaban la primacía sobre el reino dividido tras la muerte del padre y luchaban por reunificarlo. Rodrigo comenzó a desempeñar un papel notable como caballero guerrero, sobre todo en las victorias castellanas de Llantada (1068) y Golpejera (1072).[3] Tras esta última, Alfonso VI fue capturado y Sancho se adueñó de León y, a continuación, de Galicia, convirtiéndose en Sancho II de León. Es en estas batallas cuando, probablemente, ganara el sobrenombre de «campeador», es decir, batallador en lides campales.[3] [19]

Parte de la nobleza leonesa se sublevó y se hizo fuerte en Zamora, bajo el amparo de la infanta doña Urraca, hermana de los anteriores. Sancho II, con la ayuda de Rodrigo Díaz, sitió la ciudad, pero murió asesinado —según cuenta una extendida tradición— por el noble zamorano Bellido Dolfos, si bien la Historia Roderici no recoge que la muerte fuera por traición.[20] El episodio del Cerco de Zamora es uno de los pasajes que más recreaciones ha sufrido por parte de cantares de gesta, crónicas y romances, por lo que la información histórica acerca de este episodio es muy difícil de separar de la legendaria.[21]

Estatua de El Cid, en Burgos, obra de Juan Cristóbal González Quesada, inaugurada en 1955.

Caballero de confianza de Alfonso VI [editar]

Alfonso VI recuperó el trono de León y sucedió a su hermano en el de Castilla, anexionándolo junto a Galicia y volviendo a conseguir la unión del reino legionense que había desgajado su padre Fernando a su muerte. El conocido episodio de la Jura de Santa Gadea es una invención, según Martínez Diez «carente de cualquier base histórica o documental». La primera aparición de este pasaje literario data de 1236.[22]

Las relaciones entre Alfonso y Rodrigo Díaz fueron en esta época excelentes;[23] aunque con el nuevo rey no desempeñó la función de armiger regis y fue sustituido por el conde de Nájera García Ordóñez, lo nombró juez o procurador en varios pleitos y le proporcionó un honroso matrimonio con Jimena Díaz (julio de 1074), noble asturiana bisnieta de Alfonso V de León, con quien tuvo tres hijos: Diego, María (casada en segundas nupcias con el conde de Barcelona Ramón Berenguer III) y Cristina (casada en también por segunda vez con el infante Ramiro Sánchez de Pamplona). Este enlace con la alta nobleza leonesa confirma que entre Rodrigo y el rey Alfonso hubo en este periodo buena sintonía.[3]

Muestra de la confianza que depositaba Alfonso VI en Rodrigo es que en 1079 el Campeador fue comisionado por el rey para cobrar las parias al rey Almutamid de Sevilla. Pero durante el desempeño de esta misión, el importante noble castellano García Ordóñez formaba parte del ejército que el rey Abdalá de Granada envió contra el rey de Sevilla, que gozaba de la protección de Alfonso VI, precisamente a cambio de las parias que el Cid estaba cobrando. Lógicamente, el Campeador ayudó con su contingente a defenderse al rey sevillano, que interceptó y venció a Abdalá en la batalla de Cabra, en la que García Ordóñez fue hecho prisionero. La recreación literaria ha querido ver en este episodio una de las causas de la enemistad de Alfonso VI, instigado por la nobleza afín a García Ordoñez, hacia Rodrigo, pero lo cierto es que la protección brindada al rico rey de Sevilla, que enriquecía con sus impuestos a Alfonso VI, solo beneficiaba los intereses del rey de León.[3]

Los desencuentros con Alfonso fueron causados por un exceso (aunque no era raro en la época) de Díaz de Vivar tras repeler una incursión de tropas andalusíes en Soria en 1080, que le llevó, en su persecución, a adentrarse en el reino de Taifa toledano y saquear su zona oriental, que estaba bajo el amparo del rey Alfonso VI.

Primer destierro: al servicio de la Taifa de Zaragoza [editar]

Sin descartar del todo la posible influencia de cortesanos opuestos a Rodrigo Díaz en la decisión, una incursión del castellano contra el territorio de Al-Qádir, el régulo títere de Toledo protegido de Alfonso, ocasionó que le fuera aplicada la figura jurídica de la «ira regia», que conllevaba el destierro y la ruptura de la relación de vasallaje.

A finales de 1080 o principios de 1081, Díaz de Vivar tuvo que marchar en busca de magnate al que prestar su experiencia militar. Es muy posible que inicialmente buscara el amparo de los hermanos Ramón Berenguer II y Berenguer Ramón II, condes de Barcelona, pero rechazaron su patrocinio. El Campeador, entonces, ofreció sus servicios a reyes de taifas, lo que no era infrecuente, pues el propio Alfonso VI había sido acogido por Al-Mamún de Toledo en 1072 durante su ostracismo.

Palacio de la Aljafería, residencia de Al-Mutamán, a quien sirvió el Campeador entre 1081 y 1086.

Junto con sus vasallos o «mesnada» se estableció desde 1081 hasta 1085 como guerrero al amparo del rey de Zaragoza, Al-Muqtadir, que ese mismo año enfermó gravemente y fue sucedido por Al-Mutamán. Este encomendó al Cid en 1082 una ofensiva contra su hermano el gobernador de Lérida Mundir, el cual, aliado con el conde Berenguer Ramón II de Barcelona y el rey de Aragón Sancho Ramírez, no acató el poder de Zaragoza a la muerte del padre de ambos Al-Muqtadir, desatándose las hostilidades fratricidas entre los dos reyes hudíes del Valle del Ebro.

La mesnada del Cid reforzó las plazas fuertes de Monzón y Tamarite y derrotó a la coalición, ya con el apoyo del grueso del ejército taifal de Zaragoza, en la batalla de Almenar, donde fue hecho prisionero el conde Ramón Berenguer II. Pudo originar el apoteósico recibimiento de los musulmanes de Zaragoza al Cid al grito de «sīdī» ('mi señor' en árabe andalusí, a su vez proveniente del árabe clásico sayyid) el apelativo romanceado de «mio Çid».

En 1084 el Cid desempeñaba una misión en el sureste de la taifa zaragozana, atacando Morella. Al-Mundir, señor de Lérida, Tortosa y Denia, vio en peligro sus tierras y recurrió de nuevo a Sancho Ramírez, que le atacó el 14 de agosto de 1084 en la batalla de Olocau del Rey. De nuevo el castellano se alzó con la victoria, reteniendo a dieciséis nobles aragoneses, que al fin liberó tras cobrar su rescate.

Reconciliación con el rey [editar]

Iglesia de San Miguel (siglo XI) de San Esteban de Gormaz, localidad donde Rodrigo Díaz tenía dominios.

El 25 de mayo de 1085 Alfonso VI conquista la taifa de Toledo y en 1086 inicia el asedio a Zaragoza, ya con Al-Musta'in II en el trono de esta taifa, quien también tuvo a Rodrigo a su servicio. Pero a comienzos de agosto de ese año un ejército almorávide avanzó hacia el interior del reino de León, adonde Alfonso se vio obligado a interceptarlo, con resultado de derrota cristiana en la batalla de Sagrajas. Es posible que durante el cerco a Zaragoza Alfonso se reconciliara con El Cid. En cualquier caso, tras la derrota del rey Alfonso es patente que Rodrigo había sido rehabilitado, puesto que al de Vivar se le encargó la defensa de la zona levantina y se le concedieron varios dominios en tenencia en Castilla: Dueñas, San Esteban de Gormaz, Langa de Duero y Briviesca. La llegada de los almorávides, que observaban más estrictamente el cumplimiento de la ley islámica, hacía difícil para el rey taifa de Zaragoza mantener a un jefe del ejército y mesnada castellanos. Por otro lado, Alfonso VI pudo condonar la pena a Rodrigo ante la necesidad que tenía de valiosos caudillos con que enfrentar el nuevo poder de origen norteafricano.

Rodrigo acompaña a la corte del rey de León y Castilla en la primera mitad de 1087, y en verano se dirigió hacia Zaragoza, donde se reunió de nuevo con Al-Musta'in II y, juntos, tomaron la ruta de Valencia para socorrer al rey-títere Al-Qadir del acoso de Al-Mundir (rey de Lérida entre 1082 y 1090), que se había aliado con Berenguer Ramón II de Barcelona para conquistar la rica taifa valenciana, en esta época un protectorado de Alfonso VI. El Cid logró repeler la incursión de Al-Mundir de Lérida, pero poco después, el rey de la taifa leridana tomaba la importante plaza fortificada de Murviedro (actual Sagunto), acosando otra vez peligrosamente a Valencia. Ante esta difícil situación, Rodrigo Díaz marchó a Castilla al encuentro de su rey para solicitar refuerzos y planear la estrategia defensiva en un futuro. Fruto de estos planes y acciones sería la posterior intervención cidiana en el Levante, que traería como resultado una sucesión encadenada de acciones bélicas que le llevarían a acabar por rendir la capital del Turia. Reforzada la mesnada del Cid, se encaminó a Murviedro con el fin de expugnar al rey hudí de Lérida.

Segundo destierro: su intervención en Levante [editar]

Al llegar el Cid a Murviedro, Valencia estaba siendo sitiada por Berenguer Ramón II. Rodrigo, ante la fortaleza de esta alianza, procuró un acuerdo con Al-Mundir de Lérida y pactó con el conde de Barcelona el levantamiento del asedio, que este hizo efectivo. Posteriormente, El Cid comenzó a cobrar las parias que anteriormente Valencia pagaba a Barcelona o al rey Alfonso VI, posiblemente de acuerdo con el rey castellano-leonés.

Sin embargo, en 1088, se produciría un nuevo desencuentro entre el caudillo castellano y su rey. Alfonso VI había conquistado Aledo (provincia de Murcia), desde donde ponía en peligro las taifas de Murcia, Granada y Sevilla, con continuas algaradas de saqueo. Entonces las taifas andalusíes solicitaron de nuevo la intervención del emperador almorávide, Yusuf ibn Tashufin, que sitió Aledo el verano de 1088. Alfonso acudió al rescate de la fortaleza y ordenó a Rodrigo que marchara a su encuentro para sumar sus fuerzas, pero el Campeador, que se dirigió hacia Murcia, no acabó por reunirse con su rey, sin que se pueda discernir si la causa fue un problema logístico o la decisión del Cid de evitar el encuentro. En todo caso, Alfonso VI volvió a castigar al Cid con un nuevo destierro acusándole de traición.

Castillo de Murviedro (hoy Sagunto).

En 1089 el Cid recala en Calamocha. A partir de este momento, planteó su intervención en Levante como una actividad personal y no como una misión por cuenta del rey. En 1090 saqueó la taifa de Denia y después se acercó a Murviedro, hostigando a Al-Qádir de Valencia, que pasó a pagarle tributos. El rey de Lérida, por su parte, nuevamente pidió ayuda frente al Cid al conde de Barcelona, Berenguer Ramón II, al que el castellano derrotó en Tévar en 1090, posiblemente un bosque situado en el actual puerto de Torre Miró, al norte de Morella. Berenguer Ramón II, tras este suceso, se comprometió a abandonar sus intereses en el Levante. Como consecuencia de estas victorias, el Cid se convirtió en la figura más poderosa del oriente de la Península.

En 1092 reconstruyó como base de operaciones la fortaleza de Peña Cadiella (actualmente La Carbonera, sierra de Benicadell), pero Alfonso VI sentía haber perdido su influencia en Valencia, rodeada por el protectorado establecido por el Cid. Para recuperar esa iniciativa se alió con Sancho Ramírez de Aragón, Berenguer Ramón II y consiguió el apoyo naval de Pisa y Génova. El rey de Aragón, el conde de Barcelona y la flota pisana y genovesa atacaron la Taifa de Tortosa, que había sido sometida por el Cid al pago de parias y, en verano de 1092, la coalición hostigó Valencia. Alfonso VI, por su parte, acudió más tarde por tierra a Valencia para acaudillar la alianza múltiple contra el Cid. Sin embargo, la ofensiva fue rechazada por el Campeador y Alfonso VI hubo de abandonar las tierras valencianas.

Rodrigo, que estaba en Zaragoza (la única taifa que no le tributaba parias) recabando el apoyo de Al-Musta'in II, tomó represalias contra el territorio castellano mediante una enérgica campaña de saqueo en La Rioja. Tras estos acontecimientos, ninguna fuerza cristiana se pudo oponer al Cid, y solo el potente Imperio almorávide, entonces en la cima de su poderío militar, podía hacerle frente.

La amenaza almorávide fue la causa que definitivamente llevó al Cid a dar un paso más en sus ambiciones en Levante y, superando la idea de crear un protectorado sobre las distintas fortalezas de la región, sostenido con el cobro de las parias de las taifas vecinas (Tortosa, Alpuente, Albarracín, y otras ciudades fortificadas levantinas) decidió conquistar la ciudad de Valencia para establecer un señorío hereditario, estatus extraordinario para un señor de la guerra independiente en cuanto que no estaba sometido a ningún rey cristiano.[24]

Conquista de Valencia [editar]

Tras el verano de 1092, con el Cid aún en Zaragoza, el cadí Ben Yahhaf (partidario de la facción almorávide) se hizo con el poder en Valencia, y Al-Qadir fue asesinado. Al conocer la noticia, el Campeador regresó a Valencia en noviembre y sitió la fortaleza de Cebolla, actualmente en el término municipal de El Puig, a catorce kilómetros de la capital levantina, rindiéndola mediado el año 1093 con la decidida intención de que le sirviera de base de operaciones para un definitivo asalto a Valencia.

Ese verano comenzó a cercar la ciudad. Valencia, en situación de peligro extremo, solicitó un ejército de socorro almorávide, que fue enviado al mando de Al-Latmuní y avanzó desde el sur de la capital del Turia hasta Almusafes, a veintitrés kilómetros de Valencia, para seguidamente volver a retirarse. Ya no recibirían los valencianos más auxilio y la ciudad empezó a sufrir las consecuencias del desabastecimiento. El estrecho cerco se prolongaría por casi un año entero, tras el cual Valencia se vio obligada a capitular el 15 de junio de 1094.

Fallecimiento [editar]

Fachada principal del Monasterio de San Pedro de Cardeña.

Su muerte se produjo en Valencia entre mayo y julio de 1099, según Martínez Diez, el 10 de julio.

Su esposa Jimena, convertida en señora de Valencia, consiguió defender la ciudad con la ayuda de su yerno Ramón Berenguer III durante un tiempo, pero en mayo de 1102, ante la imposibilidad de defender el principado, la familia y gente del Cid abandonaron Valencia con la ayuda de Alfonso VI.

Los restos mortales de Rodrigo Díaz el Campeador fueron inhumados en el monasterio trapense burgalés de San Pedro de Cardeña. Durante la Guerra de la Independencia los soldados franceses profanaron su tumba. Los restos fueron recuperados y, en 1842, trasladados a la capilla de la Casa Consistorial de Burgos. Desde 1921 reposan junto con los de su esposa Doña Jimena en un emplazamiento privilegiado de la Catedral de Burgos

Tarea del 13 de enero del 2010

Vocabulary tema 3

1. Three year rotation: The three-year rotation were the way to the lands that were planted had all their nutrients, so when this land is harvested while the rest which previously rested plant.
2. Mouldboard plough:This served to plow lattierra found in the area come down and that was under this rise.
3. Hanseatic league: This league consisted of cun all northern European cities that traded with each other.
4. Trade fairs:Fairs that were usually were left in the Champagne region in France, where merchants sold all their products.
5. Bills of exchange: Bills of exchange were aqullas that were used as money is, in bills of exchange was worth the amount that letter, which was afterwards exchanged for money.
6. Ghettoes: The ghettos were neighborhoods where only Jews lived.
7. Moorish:The neighborhoods where they were Moriscos were Muslims in Christian cities.
8. City Council:This building was the town hall now called. Here were the highest authorities of the city.
9. Guilds:The guilds were all having the same local office.
10. Master Craftsmen: They were the owners of the store, taught the apprentices.
11. Journeymen: The officers were young people who knew lla make the trade.
12. Apprentices:The trainees were those who were to provide services to learn the job, they slept in the same place of work.
13. Roman Law : Roman law was the one in the middle ages took to create the Christian civilization.
14. Parliaments : Parliaments were a meeting that were the kings, clergy and nobles to address issues of cities and towns of the kingdom.

Tarea 25 de enero del 2010



In this picture I see houses, trees (the sides) and water in canals, is a secano zone, (down)


¿Cómo es?


Se denomina sistema de riego o perímetro de riego, al conjunto de estructuras, que hace posible que una determinada área pueda ser cultivada con la aplicación del agua necesaria a las plantas. El sistema de riego consta de una serie de componentes, los principales se citan a continuación. Sin embargo debe notarse que no necesariamente el sistema de riego debe constar de todas ellas, el conjunto de componentes dependerá de si se trata de riego superficial, por aspersión, o por goteo. Por ejemplo, un embalse no será necesario si el río o arroyo del cual se capta el agua tiene un caudal suficiente incluso en el período de aguas bajas.


Canal de riego


Los canales de riego tienen la función de conducir el agua desde la captación hasta el campo o huerta donde será aplicado a los cultivos. Son obras de ingeniería importantes, que deben ser cuidadosamente pensadas para no provocar daños al ambiente y para que se gaste la menor cantidad de agua posible. Están estrechamente vinculados a las características del terreno, generalmente siguen aproximadamente las curvas de nivel de este, descendiendo suavemente hacia cotas más bajas (dandole una pendiente descendente, para que el agua fluya más rápidamente y se gaste menos líquido).
La construcción del conjunto de los canales de riego es una de las partes más significativas en el costo de la inversión inicial del sistema de riego, por lo tanto su adecuado mantenimiento es una necesidad imperiosa.
Las dimensiones de los canales de riego son muy variadas, y van desde grandes canales para transportar varias decenas de m3/s, los llamados canales principales, hasta pequeños canales con capacidad para unos pocos l/s, son los llamados canales de campo.

Miercoles 20 de enero del 2010


Tarea del 13 de enero del 2010

Opinion-Yo pienso que así tiene que ser porque tenían muchos derechos por que participaban en la vida política y en los asuntos sociales.



Durante casi un siglo, los estudiosos han quedado fascinados por la condición social de la mujer en Al-Andalus. A su juicio, Al-Andalus ", un lugar aparte", en la que los patrones de vida trascendido los de la Europa medieval y de las tierras orientales musulmanes.

Las mujeres de la España islámica - como sus contrapartes en muchos pre-modernas sociedades musulmanas - participaron activamente en los asuntos políticos y culturales. Ellos ayudaron a dar forma a la civilización cosmopolita asociados con los musulmanes.

Los omeyas gobernó Al-Andalus durante los primeros tres siglos de dominación musulmana en la Península Ibérica (alrededor de 711-1031 dC). La familia omeya proporcionan una fuerte visión centralizada para el desarrollo de una cultura andalusí distintas. Las mujeres de la casa real. , junto con otras mujeres de la corte, jugó un papel destacado dentro de esta cultura. Algunos de Al-Andalus, las mujeres más influyentes "incluye:

Al-Zahra, concubina del califa Abd al-Rahman III, para quien su nuevo complejo del palacio lo más probable es nombrado

Subh, la esposa del califa Al-Hakam II y el arquitecto del secretario de Al-Mansur lugar como primer ministro y comandante del Ejército,

Al Itimad-Rumaykiyya, poetisa y esposa del rey Taifa Al-Mutamid de Sevilla,

Uno de los estados cuenta histórica de que la cancillería omeya empleadas 70 mujeres copistas y calígrafos Corán. Cientos de mujeres fue la casa imperial inmenso. Quizás el más famoso descendiente omeya femenino es Walladah bint Mustakfi (m. 1091). A pesar del declive del califato, Walladah llamó a sí misma como el debutante reinante de Córdoba, alojamiento salones exclusivos para poetas, músicos y artistas. Desafió a la clase alta ciertas convenciones sociales, tales como el velo.

Walladah poseía un espíritu indomable, simbolizada por su romance público con el poeta virtuoso, Ibn Zaydun. Su confianza en la naturaleza fue claramente evidenciado por las palabras cosida en la manga: "Yo soy, por Dios, aptos para altas posiciones".

Las mujeres en el fallo amazigh (bereber) los hogares, asimismo, imponía respeto. También participaron en papeles de liderazgo.

El rey y gobernante taifa zirí de Granada, Abdullah Ibn Bulugin, escribió sobre el papel de la mujer en sus memorias, La Tibyan. Se observa que en el líder amazigh (bereber), las familias, las madres y otras mujeres de la familia participó en un Consejo de la Shura que toman las decisiones colectivas políticas y militares del gobernante promulgará.

La lengua amazigh (bereber), el Comandante Yusuf ben Tashufin - cuyas fuerzas imperio almorávide Ibn Bulugin llevado a un final abrupto en 1090 d. C. - se basó en gran medida de su esposa Zaynab, de asesoramiento estratégico. Él confiaba en ella para supervisar y proteger a su reino de sus rivales políticos.

Las mujeres desempeñaron un papel importante fuera de los pasillos del poder, también.

El místico célebre, Ibn Arabi de Murcia (muerto en 1240), relata en su diccionario biográfico de los sufíes Andalusí, Al-Durrat Al-Fakhira, las mujeres cómo ciertos tenido una profunda influencia sobre él. Ibn Arabi se reunió Shams de Marchena, de 80 años. Él describe cómo ella tenía la capacidad de comunicarse con otros a través de grandes distancias. Relata como un visitante en el camino a ver a su confirmado al oír su voz en el camino.

Abu Hayyan revela la estatura de su hija entre las élites intelectuales de la época en una elegía, titulada Al-Nudar al-Maslah un Nudar ( "Pure Gold para solaz para Nudar"). Alaba con las palabras: "En la excelencia, ninguna otra mujer podría comparar - ¿Puede una roca nunca coinciden con una joya?"

Ali erudito andalusí Ibn Hazm (muerto en 1064 AD) - defensor de una lectura literal del Corán - expresó su opinión de que las mujeres han sido profetas de Dios en el pasado. También afirma que las mujeres podrían desempeñar un papel en el liderazgo.

Las mujeres musulmanas estaban activos mecenas y patrocinadores de las obras públicas. Las mujeres de los medios han apoyado históricamente muchas fuentes públicas, jardines, hospitales, y posadas a través de sus propios activos y bienes. También han dotado a las mezquitas, como la Qarawiyin en Fes.ales.

15 DE NOVIEMBRE DEL 2009

FIRST CRUSADE

El llamamiento fue hecho por el Papa Urbano II en noviembre de 1095, pero los cruzados no se propuso hasta el verano siguiente. Una ruta a través de Hungría fue cruce de la frontera bizantina en Belgrado después a través de los Balcanes. La otra ruta se cruzados a través de Italia, el cruce por mar de Bari a Dyrrachion y luego a Constantinopla por tierra.
Asia Menor, fue controlado por los turcos selyúcidas, pero su capital Nicea cayó a los cruzados seguido por Dorylaion el 1 de julio 1097. Edesa fue ocupados en marzo de 1098, Antioquia el 28 de junio 1098 y finalmente, Jerusalén fue capturada el 15 de julio 1099. Después de este éxito dos expediciones más cruzado establecidas para la Tierra Santa. Ambos, sin embargo, fueron destruidas por los turcos en el verano de 1101 para garantizar que quedó en manos de Anatolia de Turquía

SECOND CRUSADE

La Segunda Cruzada fue provocada por la caída de Edesa en 1144. En este caso, tanto los franceses bajo Louis VII y los alemanes encabezada por el emperador Conrad III siguió la misma ruta a través de Hungría y llegó a Constantinopla, dentro de un mes de diferencia en septiembre y octubre de 1847.
Los alemanes fueron obligados a regresar por los turcos cerca de Dorylaion y se unió brevemente a los franceses en una marcha por la costa oeste de Asia Menor. Conrad luego se retiró a Constantinopla y tomó un barco a Palestina mientras que los franceses lucharon para Attaleia y luego fueron trasladados por los bizantinos a Antioquía. Hubo un infructuoso asedio de Damasco 24-28 de julio 1148 después de la Segunda Cruzada, que se disolvió.

THIRD CRUSADE

El contingente alemán en tiempos de Federico Barbarroja trató de cruzar por la vía tradicional a través de los Balcanes y Anatolia pero Barbarroja murió en el camino y sus fuerzas más tarde sufrió una emboscada. Las rutas importantes por lo tanto eran las tome por los franceses bajo Felipe Augusto y el Inglés dirigido por Richard I. Ambas expediciones viajó por mar de parada para el invierno en Messina.

El cierre llegó francés a Acre, en abril de 1191 y el Inglés en junio, tras haber captado ya Chipre. Acre se cayó el 12 de julio, pero los cruzados no fueron capaces de tomar Jerusalén.

FOURTH

La mayoría de los cruzados zarpó de Venecia. El objetivo era la reconquista de Jerusalén a través de una invasión de Egipto, sin embargo, estaban convencidos de los cruzados para montar un ataque en nombre de los venecianos en Zara y luego a Constantinopla para deponer al emperador. El otoño y el saqueo de Constantinopla en abril de 1204 hizo un daño duradero a las relaciones entre los cristianos orientales y occidentales. Un imperio de América duró allí por 60 años.